Contenedores y microservicios: Delfingen adapta su ERP a la nube

El proveedor de automoción, Delfingen, migró su ERP interno a Google Cloud Platform. Le acompañó Sfeir en este proceso con un paso por el contenedor y los microservicios.

Proveedor francés de automóviles, el grupo Delfingen se especializa en soluciones para la protección y el enrutamiento de redes eléctricas y de fluidos a bordo. Esta empresa familiar está ahora presente en 22 países y continúa desarrollándose, apoyándose en particular en un sistema ERP desarrollado internamente. Para conservar los beneficios de esta herramienta hecha a la medida y aprovechar la flexibilidad de Google Cloud Platform (GCP), la empresa de consultoría tecnológica Sfeir apoyó a la empresa en una revisión del sistema en dos pasos: primero la contenedorización, luego la transición a microservicios. Marc Lemke, vicepresidente ejecutivo y DSI del grupo, recorre la historia de este proyecto, desde los orígenes hasta la implementación de la nueva arquitectura.

“Nuestra ambición es convertirnos en un actor importante en la movilidad sostenible. Estamos en una dinámica de expansión, con el objetivo de alcanzar los 500 millones de euros de facturación en 2025 en nuestro nuevo plan estratégico”, afirma Marc Lemke. Delfingen se está desarrollando en particular a través de adquisiciones, como la del fabricante alemán de equipos Schlemmer en 2021. El sistema de información es un pilar importante de esta estrategia, que debe ser ágil y capaz de soportar las actividades del grupo en todo el mundo. En la década de 2000, el grupo utilizó una solución ERP de comercio verticalizada, que se había comprometido a implementar en todo el mundo. “Éramos un equipo de TI pequeño y bastante fragmentado en ese momento, y teníamos muchos problemas para garantizar el mantenimiento en condiciones operativas”, recuerda Marc Lemke, quien celebrará su 24.° año en el grupo en 2022. Fue particularmente difícil mantener el conocimiento de la solución en los distintos sitios. “Luego interrumpimos el despliegue del ERP del mercado. En cambio, los sitios pequeños usaban una aplicación local o Excel, lo que planteaba problemas, especialmente en comparación con nuestros clientes globales, que esperaban procesos alineados”, dice el CIO.

Un sistema ERP homogéneo y eficiente

En 2003, el equipo comenzó a desarrollar bases de datos centralizadas en torno al ERP, para tener una visión homogénea de artículos y clientes, gestionar los precios de forma armonizada y controlar mejor el proceso de venta. Los errores de facturación encontrados por un sitio, junto con los problemas de red, llevaron a los equipos a tener que ir y venir entre el ERP central y la herramienta local para que las transacciones cumplieran, una situación «muy dolorosa». para todo el mundo. “Esta experiencia sirvió como detonante para el desarrollo de nuestro sistema. Queríamos mejorar la existente, eligiendo construir una herramienta web completa en Java, porque era importante para nosotros poder tomar el control de forma remota si los sitios encontraban problemas”, explica Marc Lemke. Para optimizar los costos de licencia, la solución está alojada en un servidor Linux, con bases de datos PostgreSQL. “Nuestro objetivo entonces era que la gestión comercial de todos los sitios pequeños se gestionara con esta aplicación. Este primer proyecto fue muy bien recibido. “Queríamos perpetuarlo creando un equipo de tres personas para cuidarlo”, dice Marc Lemke. Una cosa que lleva a la otra, la aplicación evolucionó, ampliando tanto su alcance funcional como geográfico para convertirse en la década de 2010 en un verdadero sistema de gestión integrado. Hoy en día, gestiona las ventas, la logística, la producción y las compras. . Solo unos pocos procesos se gestionan en soluciones de mercado: Microsoft Dynamics 365 cubre finanzas y contabilidad, y la empresa está en proceso de elegir una solución SaaS para la gestión de recursos humanos. El ERP interno se comunica con estos sistemas a través de APIs. Se implementa en todos los sitios, con la excepción de adquisiciones recientes o en curso. Al mismo tiempo, el equipo que lo cuida ha pasado de tres a diez personas. “Tenemos un sistema de información muy homogéneo y global, con un acceso a los datos muy eficiente, sin problemas de interfaz”, enfatiza el DSI.

En 2012, el grupo implementó Google Apps para la automatización de su oficina. “En ese momento, era la única herramienta para colaborar en el entorno de la oficina. Como el grupo está muy fragmentado, era fundamental contar con una solución SaaS orientada a la colaboración”, dice el CIO. En torno a esta suite, el equipo de TI llevó a cabo algunos desarrollos comerciales, en particular para la gestión de incidentes de calidad. “Es un proceso estandarizado en la industria automotriz, pero cada fabricante tiene su propia versión de los documentos. Hemos construido una base de datos que se puede consultar a través de Google Sheets, para obtener directamente los formatos específicos para cada cliente. Es una herramienta muy flexible”, aprecia Marc Lemke. Convencida de esta colaboración “sin fisuras” entre las herramientas de oficina y de negocio, la empresa decidió ir más allá, trasladando su sistema de información a la nube y construyendo un ecosistema sobre los mismos principios. Luego, Delfingen le pidió a Google que encontrara un socio capaz de respaldarlo en sus ambiciones, y fue por consejo del proveedor de la nube que el grupo eligió trabajar con Sfeir.

Primeros pasos en la nube y contenerización

Inicialmente, en 2014, la aplicación de gestión interna se migró en modo lift & shift, lo que resultó en una arquitectura híbrida, con el núcleo de la aplicación en la nube y versiones locales alojadas en el sitio. “Desde el principio obtuvimos ciertos beneficios, como tener una infraestructura de hardware mucho más segura que la que podríamos haber tenido internamente. Este modelo híbrido también evitaba que, en caso de avería en un sitio, todos los demás sufrieran el impacto”, destaca Marc Lemke. Sin embargo, el sistema todavía carecía de flexibilidad y elasticidad, ya que no se había diseñado de forma nativa para la nube. “Nuestro objetivo era ir más allá, ofrecer más agilidad a las empresas y a nuestros clientes, al mismo tiempo que reducíamos nuestra deuda técnica para mantener los costes de mantenimiento bajo control”, explica el CIO. Para ello, Delfingen decide abrazar las nuevas tecnologías asociadas a la nube, como contenedores y microservicios. “Fue un desafío atraer nuevos empleados. Nuestra asociación con Google y Sfeir nos ayuda con nuestras nuevas contrataciones”, enfatiza Marc Lemke. “El soporte también fue un problema en términos de capacitación y apoyo a los equipos internos. Cuando se trata de rediseñar una aplicación en producción con 800.000 líneas de código, inevitablemente despierta aprensión. »

El primer paso fue la contenedorización del sistema de gestión. Sfeir ayudó a la empresa a colocar la aplicación completa en contenedores Dockers orquestados por Kubernetes, tanto en las instalaciones como en la nube. “Este paso fue un gran éxito, la migración fue transparente para los usuarios. El sistema es mucho más flexible que antes, cuando se ejecutaba en máquinas virtuales”, destaca Marc Lemke. El grupo ahora puede ajustar la potencia según las necesidades. Al mismo tiempo, se ha realizado un importante esfuerzo de formación para permitir aumentar las capacidades de los equipos de TI de Delfingen. Hoy en día, son independientes en todos los aspectos relacionados con la contenedorización, y solo recurren a la consultora para obtener asistencia ocasional, por ejemplo, durante las actualizaciones de la versión de Kubernetes.

Microservicios y arquitectura impulsada por eventos

Todavía acompañado por Sfeir, Delfingen ahora aborda la segunda etapa, reescribiendo y dividiendo el sistema en microservicios y API. El grupo comenzó con la facturación, porque está pasando por muchos cambios, como el paso a la facturación electrónica y los estándares requeridos por los fabricantes donde la empresa es un socio de nivel 1. “El objetivo de esta revisión es poder aprovechar todos los beneficios de la nube, al tener una arquitectura en tiempo real verdaderamente escalable con una trazabilidad completa de las transacciones”, explica Marc Lemke. Este último punto también es clave. para el cumplimiento, con el fin de proporcionar una pista de auditoría real y fiable. También se trata de poder alimentar los sistemas de toma de decisiones a lo largo del tiempo, donde los datos ahora se agregan en D-1. Al integrar las facturas en tiempo real gracias a la arquitectura orientada a eventos, la empresa podrá tener una visión constantemente actualizada de su facturación.

Para desarrollos futuros, el equipo establece prioridades basadas en las necesidades del negocio. Estos últimos se asocian sistemáticamente a los comités de dirección de los desarrollos, con la idea de absorber la deuda técnica aportando beneficios empresariales. Delfingen, por ejemplo, ha planeado revisar la gestión de inventario para poder realizar envíos desde diferentes áreas de almacenamiento, con el fin de satisfacer las necesidades de una gran fábrica. La empresa también desarrollará la parte de CRM para cumplir con los procesos de los fabricantes alemanes, que deben incluir hitos. “Aquí nuevamente, nuestro objetivo no es que Sfeir vuelva a desarrollar todo nuestro ERP. Realmente estamos buscando la transferencia de conocimiento, primero enviando algunas personas de nuestro equipo a sus hogares, luego planificando una capacitación masiva”, señala el DSI. Delfingen realizará el próximo gran desarrollo internamente, con la orientación de Sfeir. Para la revisión completa, la compañía ha planificado un plan de cinco años. “Es largo, pero hay muchas habilidades nuevas que aprender. Para nuestros equipos internos, es un cambio total de cultura, pasar del desarrollo en torno a Merise y bases de datos relacionales a una arquitectura orientada a eventos es confuso. Es por eso que el soporte juega un papel estratégico, el verdadero desafío es aprender a ver las cosas de otra manera, cambiando de anteojos”, dice el DSI.

Una apuesta de futuro

La elección de una arquitectura de microservicios también es una inversión que facilitará futuros desarrollos e implementaciones. “Cuando tienes un sistema ERP global y monolítico, es muy difícil hacerlo evolucionar rápidamente. Con los microservicios, podemos modificar o incluso desmantelar funcionalidades sin tener ningún impacto en el resto”, dice Marc Lemke. Si admite fácilmente que el rediseño es complicado, para él también es una seguridad. “Al principio, esto alarga los plazos de entrega de los desarrollos. Tuvimos que explicar a los oficios que inicialmente íbamos a ir más lentos, pero que después ganaríamos velocidad. A partir de mediados de 2023 esperamos ver estas ganancias en agilidad”, dice el DSI. Delfingen ya ha visto beneficios al implementar nuevos sitios. “Tener un sistema ERP completo en la nube nos permite implementar la solución en pocos meses. La mayor parte del proyecto consiste en asegurar la infraestructura de la red agregando varias líneas con una solución de Palo Alto. En Tánger, Marruecos, implementamos el ERP en seis meses, en Túnez lo haremos en cinco”, dice Marc Lemke.

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